MI PRIMER INSTRUMENTO MUSICAL
Mi interés por el arte despertó a muy temprana edad, no necesariamente
con la música. Cuando tenía siete años mi hermana estaba cursando grado once,
en su colegio era necesario escribir un libro con un resumen de los temas
vistos durante el año para poder graduarse, dentro de este se debía incluir
algo hecho por su familia, una firma, un dibujo, un poema etc. Yo tratando de
hacer algo que se notara, decidí hacer un dibujo, fue la primera vez que hice
un dibujo consciente mente. A partir de ahí empecé a interesarme por el dibujo,
todos los días trataba de dibujar algo para ir mejorando cada vez más.
A la edad de nueve años, estaba en el centro de la ciudad de Cali
con mis padres haciendo algunas compras para navidad, al pasar por una tienda
de instrumentos musicales me interese de inmediato por una guitarra, al
instante se lo dije a mis padres los cuales respondieron: “ahora vemos”. Lo que
pensé al escuchar su respuesta era que no me la iban a dar, evidentemente
seguimos nuestro camino y regresamos a casa. Creo que me interesé por la
guitarra creyendo que era el instrumento más fácil de tocar, ya que muchas
personas lo hacen, pero después de regresar a casa simplemente no seguí
pensando en eso. Llego el 24 de diciembre y como todo niño estaba emocionado,
mis padres actuaban un poco extraño, pero no me fijé mucho en eso.
Al llegar la media noche, como de costumbre mis padres me llamaron a su
habitación para darme mi regalo. Desde pequeño supe que mis padres eran los que
me daban el presente de navidad y no Santa Claus. Así que me dirigí hacia ellos
con mucha emoción, al entrar lo primero que vi fue una bolsa grande, con
algunas palabras de mis padres; no las recuerdo, puesto que tenía toda la
atención puesta en la bolsa.
Al abrirla y como era de esperarse estaba la guitarra. Una guitarra
acústica completamente normal, pero que para mí era el mejor regalo que me
habían hecho en la vida. Lo primero que hice fue empezar a tocar con ese tono desafinado
que toca una persona que jamás en su vida había tenido una guitarra en las
manos.
Pensé que aprendería a tocar en tan solo una semana, pero no fue así, me
dolían mucho los dedos y a pesar de tanto esfuerzo seguía sonando muy mal, así
que me dedique a buscar en Internet lecciones de guitarra, en tan solo uno o
dos meses había mejorado notablemente, pero no me había aprendido ninguna
canción. Recuerdo que la primera canción que trate de aprenderme fue “pensando
en ti” del Mago de Oz, que para mí nivel era exageradamente difícil, pero logre
aprenderla, con muchos errores eso sí, pero yo me sentía bien con lo que había
logrado.
Ahora estoy aquí, casi diez años después, tengo un violín el cual estoy
aprendiendo a tocar hace aproximadamente cinco o seis meses, y tres guitarras,
dos acústicas y una eléctrica. Dicho esto considero que toco guitarra
medianamente bien, creo que he aprovechado el tiempo bien, puesto que no he
tenido a una persona a mi lado enseñándome. Todo lo que he aprendido ha sido
gracias a internet y a mi dedicación con lo que me gusta hacer.
La experiencia de Oscar de poder convivir con un instrumento sirve para darle un giro fundamental a su vida ya que parte de su formación como persona, parte importante de su personalidad es gracias al vinculo que con el tiempo se desarrollo entre músico e instrumento; ya que a pesar de no tener experiencia alguna o el hecho de no contar con un instructor, no fue impedimento para que Oscar encontrara los beneficios de la música en su vida. En conclusión, los hechos plasmados en esta autobiografía fueron importantes tanto para Oscar como para sus padres debido a que por un lado le permite al autor desarrollar su personalidad y por otro lado, todas estas situaciones le permitieron a sus padres identificar los gustos de su hijo
ResponderEliminarOscar, tu historia con la música estimula a aprender sobre ella. Ya que lo expresas de una forma motivante por medio de la adquisición de tu primer instrumento, también la forma en que te exiges para ejercitarte como un artista es admirable. Además, se piensa que aprender a tocar un instrumento musical es una tarea fácil. Pero, la práctica de este lleva mucha dedicación y tiempo, también se debe persistir porque habrá momentos de frustración que conducen a dejarlo.
ResponderEliminarAndrés Felipe Ortiz Añasco.
Estudiante de primer semestre de Administración de Empresas.
Universidad Nacional de Colombia sede Palmira.